domingo, 25 de diciembre de 2016

DESAFÍO (de mi futuro libro "El Fuego y la Rosa")

Poco a poco vas levantando vuelo
y yo aquí me quedo inmutado,
con mis pies aferrados al suelo,
con una mezcla de alegría y tristeza.

No puedo despegarlos todavía
y, sin embargo, tú debes estar
a miles de kilómetros de aquí.
Si supieras, amada mía,
que me invaden las ansías
de estar cerca de ti.

Cobardemente, podría lanzarte una flecha
para derribarte, bella paloma,
 y que jamás vuelvas a volar.
Mas sé que estaría actuando como un egoísta
y como castigo
de mí te vas a olvidar.

Parece ser que, también, tendré que abrir mis alas
para poder alcanzarte
y poder volar a tu lado
por este cielo azulado.

Me propones, sin querer, este desafío; paloma,
 al volar y al elevarte tan velozmente
que no me queda otra opción:
aprender a volar tenazmente
y seguir tu vuelo, mi amada.
Cuando logre alcanzarte
nos ocultaremos en algún rincón
para amarte tiernamente.

Aún sigo, del suelo, prisionero.
Es difícil desafiar a la gravedad.
Volaré hasta ti, paloma bella,
y mis labios confesarán un “te quiero”.
 Mis ojos y mi piel serán testigos

de tanta belleza y sensualidad.

Hernán Sanchez Mérida

sábado, 1 de octubre de 2016

RUPTURA MENTAL (de mi futuro libro "El Fuego y la Rosa")

Vi tu imagen y me impactaste.
Nunca imaginé, que desde aquel día,
el destino rompería
las barreras de la lejanía.

Vi tu sonrisa tan bella
y tan llena de vida
 que me fascinaste.
 Luego vino ese abrazo tan cálido,
en el que me brindaste tu amistad,
 que me cautivaste.

¿Quién diría que, desde aquella noche,
te convertirías en alguien
 muy importante para mí?

Mi mente esclavizada
 por conceptos y esquemas
que intenté mantener la cordura.
Mas llegaste con tu belleza y juventud
que inundaste mi ser y esencia
con tanta ternura.

Elevo mis plegarias al cielo,
 y eso que hace tiempo no lo hago,
pidiéndole, fervorosamente,
que nunca te alejes de mi vida.

Tan importante te volviste, ángel mío,
que a mi corazón, a veces, lo invade el temor
de que me eches al olvido.

El tiempo, aliado con la experiencia,
 me enseñó a no ser tan pretencioso.
 Con tu amistad, tu sonrisa bella
y tu cariño me conformo, amiga mía.
Todo eso equivale a tocar,
con las manos, las estrellas.

En el cofre de mi corazón
guardo tu imagen bella, mi ángel.
Pero también tu amistad y ternura
acompañados de una inmensa emoción.

 Hernán Sanchez Mérida

viernes, 9 de septiembre de 2016

HALAGOS (de mi futuro libro "El fuego y la rosa")

¿Por dónde inicio este discurso
para no caer en la cursilería?
 Comenzaría diciendo,
con toda franqueza,
que ante todo tu ser
yo me rendiría.

Diría que eres bella y sensual
con una pizca de calidez y ternura.
 Mas, todo lo que dije,
hasta aquí,
 de ti
es superficial
¿Cómo explico que en mi
 incentivaste una locura?

Eres diversas emociones
que invaden mi piel
y hacen vibrar mis sentidos.
Mi cuerpo experimenta sensaciones
que reactivan, de forma violenta,
 mis latidos.

Mágica y enigmática para mí
y una sonrisa
que, fuertemente, me impacta
y a la vez hipnotiza.

Mujer ¿qué más puedo decirte
para poder describirte?
Que al ver tus imágenes
mi corazón se quema
 y, al conocerte,
se derrumbaron mis esquemas.

Termino, desde el corazón,
 esta cursi descripción
que hice de ti
con la esperanza

 de haberte hecho feliz.

Hernán Sanchez Mérida 

sábado, 6 de agosto de 2016

PUENTE QUEBRADIZO (de mi futuro libro "El fuego y la rosa")

Las aguas están bravías,
el viento corre con furor.
Este puente quebradizo cruzaría. 
Puente quebradizo por mi error.

Quiero repararlo urgentemente.
Mas es imposible hacerlo ya.
Aunque quisiera, sinceramente,
volver el tiempo atrás
para poder las cosas cambiar.

Tengo miedo de pisarlo
para llegar a tu lado
 y a tus ojos poder mirarlos.

¿De qué forma lo arreglo?
¿Tendrá solución este problema?
¿Tomo mi equipaje y regreso
 con el corazón que, por dentro, me quema?

Tal vez lo deje derrumbarse
 y verlo caerse poco a poco.
O, a lo mejor, construya otro
para correr hasta ti como un loco.


Hernán Sanchez Mérida

miércoles, 6 de julio de 2016

ENIGMA (de mi futuro libro "El fuego y la rosa")

Tantas preguntas, tantos interrogantes
cuyas respuestas no puedo descifrar. 
Sensaciones ya vividas por mi
cada vez que estoy cerca de ti.

Miles de veces me enfrentaba
a esta situación
y al creer que sería el ganador
sentí una gran desilusión
al ver que no era el resultado que esperaba.

¿Qué hago? Me confunde tu actitud
ante tanta ternura y sensualidad.
No puedo salir de este dejavu
 donde estoy prisionero por mi inseguridad.

Me rindo ante esta ecuación mental
que me tiene desesperado.
Dime, por favor, ¿cuál es la incógnita?
 Cualquiera fuere el resultado.

Espero lograr, mínimo, un premio consuelo.


Hernán Sanchez Mérida

viernes, 24 de junio de 2016

AL LÍMITE (de mi futuro libro "El fuego y la rosa").

Te veo pero no quiero verte.
Me desordenas las ideas.
Si me suelto, quizás las lleve a la muerte.

Tengo miedo de dar rienda suelta a mi anhelo
y desencadenar una tragedia.
La libertad no encuentro para ser sincero.

¿Qué hago? ¿Doy libertad a mi deseo?
Te miro con ojos de lobo feroz
y quiero devorarte con placer
.Aunque otro ya lo hizo
pero no te hiciste mujer.

Ansioso estoy de tu piel
y a mi pasión poner fin.
Desencadenaré una guerra
que no tendrá cuartel.

Tu cuerpo es tentador.
Sensualidad natural.
Insomnio me invade
al querer beber
de tu manantial.

¡Que ganas de invadir tu juventud!
Mi conciencia y las leyes
me lo tienen prohibido.
Mas, si tu permiso
me hayas concedido,
seré condenado
por lo sucedido.

¿Cómo salgo de este laberinto
que en mi mente construí?
No puedo deshacerme de este deseo
de tu gemido oír.

Estoy al límite de este hambre
que no puedo consumir.
Quizás, lo consuma
.Mas, con mi conciencia

no podré seguir.

Hernán Sanchez Mérida 

miércoles, 8 de junio de 2016

SABORES NUEVOS (de mi futuro libro "El fuego y la rosa")

¿Alguien trajo novedades
 acerca de gustos y experiencias
que nunca conocí?
 ¿Sensaciones diferentes
 jamás probadas por mí?

¿Debo ir, acaso yo,
 a buscar esos sabores?
Sabores que me quiten, por fin,
 la obsesión por aquellos
 que son prohibidos para mí.

Quiero probar otras cosas
que me hagan saciar el apetito
que llevo dentro.
 ¿Hay sabores nuevos para degustar?

Denme delicias
 que me impregnen la boca
de extraños aromas
 para poder satisfacer plenamente el hambre
 que se asoma y a mi alma vuelve loca.

¡Tráiganme sabores
 nuevos para probar!
 ¡Quiero otros gustos
para gozar!

¡Muéstrenme sabores nuevos
que me hagan disfrutar!
¡Muéstrenme algún rostro singular

que me haga obsesionar!

Hernán Sanchez Mérida

sábado, 7 de mayo de 2016

RIENDAS PERDIDAS (de mi futuro libro "El Fuego y la Rosa")

Novato en asuntos de equitación
no sé controlar a mi corcel
si es poca la distancia
para llegar a tu piel.

Gira y gira como un carrusel.
Tengo miedo de caer
y fracturarme el alma.

Perdí las riendas de mi corazón.
Ni idea como recuperarlas.
Se acelera, sin control,
este potro que corre velozmente
 con más ganas.

No puedo calmarlo.
Corre derecho hacia el barranco.
No puedo frenarlo.
Día y noche te esta amando.

Perdí las riendas de mi corazón.
Una corriente de adrenalina
corre por mi cuerpo entero
si este potro se vuelve loco

por una fugaz ilusión.

Hernán Sanchez Mérida 

jueves, 28 de abril de 2016

POEMA PARA UN ÁNGEL (De mi futuro libro "El Fuego y la Rosa").

Se estremece mi piel
cada vez que te veo
¿será por tu sonrisa
o por tu forma de caminar?

¿Será, porque, a pesar de tantos años
que sé de tu existencia terrenal
siento que eres una enviada celestial?

Tal vez, al igual que yo,
te preguntes ¿para qué te habrán enviado?
Creo, ángel divino,
que fue para que me volviera
el alma al cuerpo
todas las veces que estas
y estés delante mío.

Es casi inevitable
no caer en la cursilería
decir que al ver tu imagen
se ilumina el lugar
en el que estamos nosotros dos
 –aunque sea de noche-.

Decir que eres “hermosa”
es algo redundante.
Pero, ¿existe alguna palabra
superior a esa?

Y tu mirada ¿qué puedo decir
acerca de ella?
Que es tierna y bella.
Que como moño de ese regalo
hay una dulce sonrisa

dibujada en tu rostro.

Hernán Sanchez Mérida 

miércoles, 23 de marzo de 2016

ALMA MUTILADA (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Tú que me pides creer en el amor
para liberar mi alma
de la prisión del rencor.
Dime ¿de qué me sirve liberarla?
Si ya la tengo muerta y mutilada.

Ni el Diablo podrá alegrarse.
Total ¿quién desea las cosas en mal estado?
Si, fríamente, me la destrozaron.

No me pidas que te cuente
la historia de todo lo sucedido.
La conté varias veces, querido amigo,
que recibí un castigo:
desterrarla de mi memoria.

Ni llorar me dejaron.
Decían que tenía que seguir mi rumbo.
Quisieron lavarse las manos
los mismos que la mataron.

Quisieron confundir paz con indiferencia
ya que a ellos les convenía.
Mientras que mi alma desangraba,
yo por dentro agonizaba.

¡Déjenme llorar mi desgracia!
¡Denme un tiempo de luto
para llorarla!
Luego tendré que decir adiós
a mi alma mutilada.


Hernán Sanchez Mérida 

miércoles, 16 de marzo de 2016

MARCADO (de mi futuro libro "El Fuego y la Rosa)


 Márcame con tus besos.
Que sepan todos
que te pertenezco
sólo a ti.

Marca tu piel en la mía
con caricias, golpes o rasguños 
o como quieras tú, vida mía.

Deja tu huella en mi alma.
Mas ya quedó grabada tu imagen.
 ¡No importa! ¡Hazlo con el fuego
de tus labios!

Hazme tuyo ya mismo, mujer.
 Llévame contigo al manantial
de pasión y placer.

Terminando con este asunto
graba tu marca en mí
por siempre
y para siempre.

Hernán Sanchez Mérida 


sábado, 5 de marzo de 2016

EL MEJOR POEMA (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

En estos momentos de inspiración,
escribiré para ti, amor mío,
el mejor poema.

Colocaré en este papel
versos que no se hayan escrito
 y si es posible
voy a inventar
nuevas palabras.

Analizaré las palabras
para las rimas y las metáforas.
Que, por cierto, te diré
que no harán falta.

Las rimas darán melodía.
Las metáforas o palabras bonitas,
o como quieras llamarlas,
serán el moño de este regalo
que te entregaré en versos.

Porque, en vano, voy a escribir
tantas estrofas para ti.
Porque el mejor poema, vida mía,
lo repito las veces que, junto a mi corazón,
en el cuarto oscuro de mi mente
 a gritos te llamo.

¡Que ironías de la poesía!
Yo afirmé que no escribiría
tantas palabras.
¿y que estoy haciendo ahora?

La verdad es que el mejor poema
lleva, tan sólo, dos palabras.
¿Quieres saberlas? Te las voy a decir.
Esas dos palabras son:
¡te amo!


Hernán Sanchez Mérida

viernes, 26 de febrero de 2016

DE NADA SERVIRÁ (De mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Esta tensa la situación
que se da entre nosotros dos.
De tu mirada, mujer,
se escapa un viento frío
que me recorre toda la piel.

Mis manos están temblorosas,
indicio de lo que pasará
cuando digas las palabras fatales:
“Ya no te amo más,
no volveré a ser tuya jamás”.

Trato de contener las lágrimas.
Lágrimas que quieren escaparse
y resbalar por mis mejillas.

Lágrimas que quieren ser testigos
de esta pesadilla.

Intento detener el llanto
porque será en vano liberarlo.
De todas formas te marcharás.
A tu partida te aferrarás.

De nada servirá
derramar tantas lágrimas
por ti.
De nada servirá
suplicarte de rodillas
que te quedes aquí.
¿Ya tienes listo tu equipaje?
¿Preparada para este viaje?
 Refugiándote en tu indiferencia
me contestas con un si.

Otra lágrima vuelve a traicionarme
al escaparse despacio.
Pero muere al observar
que su fuga de nada servirá.
Haga lo que haga
tú me dejarás.

Hernán Sanchez Mérida

viernes, 5 de febrero de 2016

NI EL TIEMPO (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

¿Será verdad eso que dicen
que el tiempo ayuda a olvidar todo?
¿Será cierto que sana viejas heridas,
aún las del alma?

Conmigo no fue así
porque todavía pienso en ti.
Es que ya eres parte de mi ser
que si te arranco de mi piel
muero yo también.

El tiempo no quiso ser mi aliado
para borrarte de mi universo.
Pensándolo mejor
confieso que no puse empeño
colaborando con él
para que me ayude en este asunto.

Ya ves no hice ningún esfuerzo
en echar tu recuerdo al olvido.
Cada vez que penetran en mi memoria
tu imagen, tus besos y caricias
se aceleran mis latidos.

Ni el tiempo me ayudó
a borrarte de mi memoria.
Ni cada letra, palabra o signo
de nuestra historia.

Ni el tiempo logró
quitarme el sabor d
ejados por tus besos que recorrieron mi piel,
mi boca,

y hasta la esencia de mi ser.

Hernán Sanchez Mérida 

domingo, 24 de enero de 2016

ENTÉRATE DE UNA VEZ (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Mírame, entérate de una vez
que aquí estoy.
Entérate que quiero tus labios
que sin ellos nada soy.

Quiero que sepas también
que a cada segundo,
mis pensamientos
se dirigen hacia ti.

Sábete que te metiste
dentro de cada uno de mis huesos.
Te cuento algo más:
sueño con tus besos.

Quisiera que comprendieras
a mi loco corazón
que me hace perder la cabeza
cuando observo tu belleza.

Entérate de una vez
que te deseo en mi lecho,
tu aliento, tu piel desnuda.
Entérate que quiero hacerte el amor.


Hernán Sanchez Mérida 

lunes, 18 de enero de 2016

AL OTRO LADO DEL PUENTE (de mi futuro libro ENTRE EL FUEGO Y LA ROSA).

AL OTRO LADO DEL PUENTE

No te pongas a llorar, vida mía.
Mas debo cruzar este puente.
Alguien de allá me está llamando.
No te preocupes, no es otra mujer,
pero siento que aparte de ti
Alguien más me está amando.

Quiere que vaya con Él.
Que luego a ti te llamará.
Muy pronto te llamará.

Se paciente, por favor, mi amor
que al otro lado del puente
en ti pensaré.
Contaré las horas
para verte nuevamente
y abrazarte, besarte
con pasión.

Aquel que está al otro lado del puente
te dirá cuando tienes que cruzar.
Te llegará el momento
de venir a mis brazos.

Siempre escuché que todo allá
es divino, precioso.
Que no existe enfermedad.
Tampoco hay espacio para la maldad.

Allá te esperaré para amarte.
Llenaré de besos ti piel
al desnudarte, amada mía.

No te preocupes, mujer querida,
seca tus lágrimas y regálame una sonrisa
para llevarla en el equipaje de mi corazón.

Tranquilízate que pronto tú vendrás
bella, radiante, compañera de toda mi vida
a estar juntos
en el Reino de la Eternidad.

Hernán Sanchez Mérida 


viernes, 15 de enero de 2016

PEREGRINACIÓN DE BESOS (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Empiezo por el sur.
Allá donde están tus pies.
Jugueteo como un niño con ellos.
Observo que se contornea
tu cuerpo bello.

Mis labios necesitan ayuda
para explorarte.
Enseguida, sin prestarle atención a la duda,
convocan a mis manos para acariciarte.

Y lo primero que hacen
es aterrizar sobre la seda
que envuelve a tus piernas para
escalarlas suavemente
hasta  llegar a la franja
de tu cintura.

¿Y mis labios?¿qué pasó con ellos?
Se detuvieron un momento para beber agua fresca
de tu oculta vertiente
y ahora sale al descubierto para mi.

En instantes pegan un salto
y caen, como una pluma, en tu vientre.
Lo siento caliente.
Hasta creo que se quemará mi boca.

Tu cuerpo vuelve a contornearse
a través de la corriente de pasión
que descargo sobre tu piel,
que clama a gritos
¡bésame, bésame!

Sigo viajando por tu geografía
hasta toparme con las montañas
que hay en tu pecho.
Estoy en un santiamén, 
simultáneamente, en cada montaña
de tu preciosa cordillera.

Llegamos al santuario de tu boca roja.
 Hecha un volcán de lujuria
que libera gemidos
prisioneros en tu garganta.

-¿Tus manos dónde están?
Me preguntas excitada.
Entonces yo te contesto
 –Debajo de tu espalda, mujer amada.

No sé cuándo terminará
esta batalla de pasión.
Volteretas y más volteretas
 recibe el colchón.

Mis labios no quieren despegarse
de tu superficie.
Encontraron el hábitat ideal para ellos.

Al fin nos quedamos dormidos.
Cansados de saciar nuestros instintos.
Me despierto, miro tu piel desnuda a mi lado.
Creo que comienza, nuevamente,
otra peregrinación de besos
allá por el sur.

Hernán Sanchez Mérida 


miércoles, 13 de enero de 2016

EQUILIBRIO (De mi nuevo libro SABOR HUMANO)

Les haré una confesión, amigos míos.
Hasta el día de hoy, jamás aprendí
(sinceramente no puse empeño
en alcanzar esa meta)
a andar en bicicleta.
¿Qué pasó? ¿Qué te impidió
realizar esa proeza?
Se estarán preguntando ahora.
Sólo fue por 2 sencillas razones
y las diré con total franqueza:
miedo y falta de equilibrio
que es lo principal.

Toda mi vida me persiguió
y me persigue el equilibrio
y, hasta ahora, no he conseguido
 (y no sé si llegaré) a dominarlo.

Es en todos los lugares,
exámenes, materias y asignaturas
que el equilibrio me ha reprobado.
Si no logro aprobar
alguna de sus lecciones,
está en peligro (lo poco que queda)
de mi cordura.

Estoy en un “sube y baja”
 de los juegos infantiles.
 Me trepé pero al medio
y con el peso de mi cuerpo
trato de mantenerlo horizontal.
Siento que, en cualquier momento,
 la fuerza de mis piernas
me va abandonar.

Ya siento acalambrarse
el dedo meñique de mi pie
y, lentamente, va subiendo
 por el resto de mi cuerpo.

Tomo aire de forma suave
 y lo expulso de la misma manera.
Me parece que mi vida entera
seguiré asistiendo a las clases

que dicta el equilibrio.

Hernán Sanchez Mérida