domingo, 24 de enero de 2016

ENTÉRATE DE UNA VEZ (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Mírame, entérate de una vez
que aquí estoy.
Entérate que quiero tus labios
que sin ellos nada soy.

Quiero que sepas también
que a cada segundo,
mis pensamientos
se dirigen hacia ti.

Sábete que te metiste
dentro de cada uno de mis huesos.
Te cuento algo más:
sueño con tus besos.

Quisiera que comprendieras
a mi loco corazón
que me hace perder la cabeza
cuando observo tu belleza.

Entérate de una vez
que te deseo en mi lecho,
tu aliento, tu piel desnuda.
Entérate que quiero hacerte el amor.


Hernán Sanchez Mérida 

lunes, 18 de enero de 2016

AL OTRO LADO DEL PUENTE (de mi futuro libro ENTRE EL FUEGO Y LA ROSA).

AL OTRO LADO DEL PUENTE

No te pongas a llorar, vida mía.
Mas debo cruzar este puente.
Alguien de allá me está llamando.
No te preocupes, no es otra mujer,
pero siento que aparte de ti
Alguien más me está amando.

Quiere que vaya con Él.
Que luego a ti te llamará.
Muy pronto te llamará.

Se paciente, por favor, mi amor
que al otro lado del puente
en ti pensaré.
Contaré las horas
para verte nuevamente
y abrazarte, besarte
con pasión.

Aquel que está al otro lado del puente
te dirá cuando tienes que cruzar.
Te llegará el momento
de venir a mis brazos.

Siempre escuché que todo allá
es divino, precioso.
Que no existe enfermedad.
Tampoco hay espacio para la maldad.

Allá te esperaré para amarte.
Llenaré de besos ti piel
al desnudarte, amada mía.

No te preocupes, mujer querida,
seca tus lágrimas y regálame una sonrisa
para llevarla en el equipaje de mi corazón.

Tranquilízate que pronto tú vendrás
bella, radiante, compañera de toda mi vida
a estar juntos
en el Reino de la Eternidad.

Hernán Sanchez Mérida 


viernes, 15 de enero de 2016

PEREGRINACIÓN DE BESOS (de mi futuro libro EL FUEGO Y LA ROSA)

Empiezo por el sur.
Allá donde están tus pies.
Jugueteo como un niño con ellos.
Observo que se contornea
tu cuerpo bello.

Mis labios necesitan ayuda
para explorarte.
Enseguida, sin prestarle atención a la duda,
convocan a mis manos para acariciarte.

Y lo primero que hacen
es aterrizar sobre la seda
que envuelve a tus piernas para
escalarlas suavemente
hasta  llegar a la franja
de tu cintura.

¿Y mis labios?¿qué pasó con ellos?
Se detuvieron un momento para beber agua fresca
de tu oculta vertiente
y ahora sale al descubierto para mi.

En instantes pegan un salto
y caen, como una pluma, en tu vientre.
Lo siento caliente.
Hasta creo que se quemará mi boca.

Tu cuerpo vuelve a contornearse
a través de la corriente de pasión
que descargo sobre tu piel,
que clama a gritos
¡bésame, bésame!

Sigo viajando por tu geografía
hasta toparme con las montañas
que hay en tu pecho.
Estoy en un santiamén, 
simultáneamente, en cada montaña
de tu preciosa cordillera.

Llegamos al santuario de tu boca roja.
 Hecha un volcán de lujuria
que libera gemidos
prisioneros en tu garganta.

-¿Tus manos dónde están?
Me preguntas excitada.
Entonces yo te contesto
 –Debajo de tu espalda, mujer amada.

No sé cuándo terminará
esta batalla de pasión.
Volteretas y más volteretas
 recibe el colchón.

Mis labios no quieren despegarse
de tu superficie.
Encontraron el hábitat ideal para ellos.

Al fin nos quedamos dormidos.
Cansados de saciar nuestros instintos.
Me despierto, miro tu piel desnuda a mi lado.
Creo que comienza, nuevamente,
otra peregrinación de besos
allá por el sur.

Hernán Sanchez Mérida 


miércoles, 13 de enero de 2016

EQUILIBRIO (De mi nuevo libro SABOR HUMANO)

Les haré una confesión, amigos míos.
Hasta el día de hoy, jamás aprendí
(sinceramente no puse empeño
en alcanzar esa meta)
a andar en bicicleta.
¿Qué pasó? ¿Qué te impidió
realizar esa proeza?
Se estarán preguntando ahora.
Sólo fue por 2 sencillas razones
y las diré con total franqueza:
miedo y falta de equilibrio
que es lo principal.

Toda mi vida me persiguió
y me persigue el equilibrio
y, hasta ahora, no he conseguido
 (y no sé si llegaré) a dominarlo.

Es en todos los lugares,
exámenes, materias y asignaturas
que el equilibrio me ha reprobado.
Si no logro aprobar
alguna de sus lecciones,
está en peligro (lo poco que queda)
de mi cordura.

Estoy en un “sube y baja”
 de los juegos infantiles.
 Me trepé pero al medio
y con el peso de mi cuerpo
trato de mantenerlo horizontal.
Siento que, en cualquier momento,
 la fuerza de mis piernas
me va abandonar.

Ya siento acalambrarse
el dedo meñique de mi pie
y, lentamente, va subiendo
 por el resto de mi cuerpo.

Tomo aire de forma suave
 y lo expulso de la misma manera.
Me parece que mi vida entera
seguiré asistiendo a las clases

que dicta el equilibrio.

Hernán Sanchez Mérida  

lunes, 11 de enero de 2016

ENCRUCIJADA (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

¿En qué punto estoy ahora?
¿Por cuál rumbo mis pies marcharán?
Una decisión debo tomar
 y saber cuál camino
voy a andar.

Tres destinos tengo señalados.
Iguales y distintos entre si.
Sólo uno de ellos
me llevará hasta ti.

Lleno de nubes grises
es el camino de la venganza y el rencor.
 Mientras más sigo por él
se agiganta mi dolor
y tengo plena conciencia
de que será mi perdición

Desértica es la vía del olvido.
Tengo miedo de seguir
por su sendero y desaparecer.
Tengo miedo de no volver a existir.

De amapolas y jazmines
si me juego por el amor.
 Dichoso galopa el corazón
cada vez que doy un paso
porque sé que llegaré
a tu lado.



 Hernán Sanchez Mérida 

viernes, 8 de enero de 2016

LA VENIDA (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

Ya estás viniendo
y será pronto.
Confieso con todo el alma
que no estoy preparado
para recibirte.
Perdí, totalmente, la calma.

¿Puedes demorarte un poco más?
No quisiera que aún llegues.
Mi casa esta desordenada
 y mi mente alborotada.

Pienso alejarme de ti.
Mas no hay posibilidad.
Aunque hay un camino
que recorrí,
no se puede volver atrás.

Detente en tu camino, por favor.
La angustia me está invadiendo,
mi juventud se está despidiendo.
Te mandaré mensaje cuando esté listo.

Hernán Sanchez Mérida 



martes, 5 de enero de 2016

LA PARED (De mi futuro libro SABOR HUMANO)

Pared infranqueable
¿desde cuándo estás allí?
Quizás yo te construí
para no dejarme vencer.

“Del otro lado hay un bello paisaje
 y esa pared no te lo deja ver”,
suelen decirme con reproches y regaños.
 ¿Qué hacer contigo para cruzarte?
¿Te destruyo o trato de escalarte?
Tengo tanto  miedo, te confieso,
que pasen por el aire muchos años.

Inconmovible te observo
 a pocos centímetros de mi.
 Insuperable te contemplo
para poder ser feliz.
Veré el paisaje por un agujero
que hay en ti y sólo será una parte.
 No lo miraré entero.

Quisiera beber del vino
de la gratitud.
Tú no me lo permites.
 De mi cuerpo y alma,
se va despidiendo
la juventud.

¿Qué hago contigo?
¿Tendrás alguna puerta?
Posiblemente, este cerrada.
 ¿Cuál será la llave?
¿Cómo la consigo?

Dicen que Él la tiene.
Pero ¿qué me pedirá a cambio?
A lo mejor, la vida.
 Creo que eso quiere.

Algún día te atravesaré
y estaré al otro lado.
¿Cómo? ¿cuándo?
Espero que sea pronto
y puede ser, que contigo,
deje de estar obsesionado.


Hernán Sanchez Mérida 

sábado, 2 de enero de 2016

NECESIDAD (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

Hace rato que me siento raro.
No siento ni frío ni calor.
La inercia me ha dominado.
Ni sé dónde estoy parado.

Temo convertirme en planta artificial
que sólo existe como adorno.
Necesito agua para no secarme.
Necesito aire para no ahogarme.

Sangre corre por mis venas
 pero falta alguien que la haga hervir.
 Que con sólo saber de su existencia
me haga sentir feliz.

Necesito sentirme vivo.
Mi cuerpo pide electricidad.
Quiero sentir mi corazón
galopar con cada latido.

Mi alma pide un estímulo
que la haga reanimar.
 ¡Es urgente! ¡Vengan rápido!
Quiere volver a ser inmortal.

Necesito, después de tantas demandas,
hacer una síntesis de esta lista.
Esta lista que concluye en felicidad.


Hernán Sanchez Mérida