Márcame
con tus besos.
Que
sepan todos
que
te pertenezco
sólo
a ti.
Marca
tu piel en la mía
con
caricias, golpes o rasguños
o
como quieras tú, vida mía.
Deja
tu huella en mi alma.
Mas
ya quedó grabada tu imagen.
¡No importa! ¡Hazlo con el fuego
de
tus labios!
Hazme
tuyo ya mismo, mujer.
Llévame contigo al manantial
de
pasión y placer.
Terminando
con este asunto
graba
tu marca en mí
por
siempre
y
para siempre.
Hernán Sanchez Mérida
Muy buena iniciativa Hernán, te felicito.
ResponderEliminarMe da la sensación que este poema es para una persona con la que estableces un pacto eterno por medio de la intimidad.
Espero con ansiedad tu primer libro. Saludos
Gracias por tus palabras :D
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