domingo, 20 de diciembre de 2015

ZOOMBIE (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

Camina entre la multitud
sin brújula que lo guie.
No tiene vicio ni virtud.
Tampoco una meta que lo estimule.

¿Cómo se mantendrá de esa manera?
Si no corre sangre por sus venas.
Su mente es un adorno más.
Ni sus pulmones le sirven ya.

Camina por caminar.
 No razona en su existencia.
Obligado a vivir
sin la garantía de ser feliz.

¿Cuánto tiempo durará en ese estado?
Si hasta su alma se ha extinguido.
¿Desde cuándo se le frenaron sus órganos?
Si ya no se oyen sus latidos.

Sólo ocupa un lugar
en el espacio.
 Sólo sigue a su instinto animal.
 Hasta su mente se ha trabado.
Descendió hacia el grado más bajo
de todo lo natural.

¿Quién desea ayudarlo
a volver a la vida?
¿Quién es tan solidario
de darle un trozo de alegría?

¿Puede alguien donarle
un poco de vida para vivir
o regalarle una razón

 para seguir?

Hernán Sanchez Mérida 

IMPOTENCIA 2 (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

¡Que ganas de dar el último golpe!
Pero ya es tarde para pelear.
El combate ya lo perdí.
Mas a mi ya no me importa ganar.

¿Por qué no pueden comprender esta locura?
Locura para ustedes y para mi anhelo
que no se cumplirá realmente.
Anhelo que a mi alma la tortura
ya que tarde cuenta me dí
que el miedo me paralizó el puño.
Ni me dejan largar esa gancho que acuño.

Ya sé que ese golpe no logrará nada
y que al vacio irá a parar.
Por lo menos,denme el consuelo

de un hombro para llorar.

Hernán Sanchez Mérida 

IMPOTENCIA (de mi futuro libro SABOR HUMANO)

Atado a las cuerdas del ring,
la realidad me golpea sin piedad.
 Ya me quedé sin fuerzas,
 sin ganas de luchar.
No hay arbitro para mediar la pelea.
Las trompadas no van a la cara
sino al corazón. 
Volteo y el público ríe a carcajadas.
Mentalmente; los insulto, los maldigo. Tan sólo
una frase hipócrita:
 “lo siento mucho”.
El dolor da luz a la bronca.
Porque la bronca si se fortalece.
Porque Alguien quiso que perdiera mis fuerzas.
¿Para qué? No sé, no tengo la más absoluta
idea,
pero la bronca sigue.
La toalla ¿dónde esta?
¡Agua! ¡quiero agua! Nadie escucha.
 Lloro y nadie oye.
Finalmente culmina con un knock out.
 Me desatan ¡¿Ahora?!

¿ahora que todo terminó?

Hernán Sanchez Mérida

miércoles, 16 de diciembre de 2015

¡DÉJENME! (De mi futuro libro SABOR HUMANO)

Déjenme llorar, reirme, enojarme.
Así no tuviera razón para hacerlo.
Es la única forma de liberar
el volcán que llevo en mi corazón.

También déjenme seguir mi camino.
 Así sea para bien o para mal.
Y si voy por el camino q
ue conduce al río de agua fresca,
ojalá sea yo quien lo decida
y no porque me arrastren como a un animal.

Dejen que rebalse el agua del balde
e inunde toda una ciudad.
Déjenme que baile, que salte en la lluvia.
Es más, déjenme ensuciarme con el lodo
 que la lluvia ha formado.
 Porque cuando llegue al otro lado del puente
¿cuándo podré hacer estas cosas?

Dejen en paz a mi inmadurez
que en su color verde hay un signo de esperanza.
 ¿Para qué? No lo sé, pero siento que es algo bueno.

No molesten más a mi soberbia.
No quieran apagar mi ira.
No pongan candado a mi lujuria.

Déjenme luchar esta batalla hasta el final,
aunque me falten fuerzas.
Y si pierdo que importa.
Tendré la satisfacción de haber peleado
por vivir en libertad.

Hernán Sanchez Mérida