viernes, 9 de septiembre de 2016

HALAGOS (de mi futuro libro "El fuego y la rosa")

¿Por dónde inicio este discurso
para no caer en la cursilería?
 Comenzaría diciendo,
con toda franqueza,
que ante todo tu ser
yo me rendiría.

Diría que eres bella y sensual
con una pizca de calidez y ternura.
 Mas, todo lo que dije,
hasta aquí,
 de ti
es superficial
¿Cómo explico que en mi
 incentivaste una locura?

Eres diversas emociones
que invaden mi piel
y hacen vibrar mis sentidos.
Mi cuerpo experimenta sensaciones
que reactivan, de forma violenta,
 mis latidos.

Mágica y enigmática para mí
y una sonrisa
que, fuertemente, me impacta
y a la vez hipnotiza.

Mujer ¿qué más puedo decirte
para poder describirte?
Que al ver tus imágenes
mi corazón se quema
 y, al conocerte,
se derrumbaron mis esquemas.

Termino, desde el corazón,
 esta cursi descripción
que hice de ti
con la esperanza

 de haberte hecho feliz.

Hernán Sanchez Mérida