Tantas
preguntas, tantos interrogantes
cuyas
respuestas no puedo descifrar.
Sensaciones
ya vividas por mi
cada
vez que estoy cerca de ti.
Miles
de veces me enfrentaba
a
esta situación
y
al creer que sería el ganador
sentí
una gran desilusión
al
ver que no era el resultado que esperaba.
¿Qué
hago? Me confunde tu actitud
ante
tanta ternura y sensualidad.
No
puedo salir de este dejavu
donde estoy prisionero por mi inseguridad.
Me
rindo ante esta ecuación mental
que
me tiene desesperado.
Dime,
por favor, ¿cuál es la incógnita?
Cualquiera fuere el resultado.
Espero
lograr, mínimo, un premio consuelo.
Hernán Sanchez Mérida