sábado, 1 de octubre de 2016

RUPTURA MENTAL (de mi futuro libro "El Fuego y la Rosa")

Vi tu imagen y me impactaste.
Nunca imaginé, que desde aquel día,
el destino rompería
las barreras de la lejanía.

Vi tu sonrisa tan bella
y tan llena de vida
 que me fascinaste.
 Luego vino ese abrazo tan cálido,
en el que me brindaste tu amistad,
 que me cautivaste.

¿Quién diría que, desde aquella noche,
te convertirías en alguien
 muy importante para mí?

Mi mente esclavizada
 por conceptos y esquemas
que intenté mantener la cordura.
Mas llegaste con tu belleza y juventud
que inundaste mi ser y esencia
con tanta ternura.

Elevo mis plegarias al cielo,
 y eso que hace tiempo no lo hago,
pidiéndole, fervorosamente,
que nunca te alejes de mi vida.

Tan importante te volviste, ángel mío,
que a mi corazón, a veces, lo invade el temor
de que me eches al olvido.

El tiempo, aliado con la experiencia,
 me enseñó a no ser tan pretencioso.
 Con tu amistad, tu sonrisa bella
y tu cariño me conformo, amiga mía.
Todo eso equivale a tocar,
con las manos, las estrellas.

En el cofre de mi corazón
guardo tu imagen bella, mi ángel.
Pero también tu amistad y ternura
acompañados de una inmensa emoción.

 Hernán Sanchez Mérida