Atado a las cuerdas del ring,
la realidad me golpea sin piedad.
Ya me quedé sin fuerzas,
sin ganas de luchar.
No hay arbitro para mediar la pelea.
Las trompadas no van a la cara
sino al corazón.
Volteo y el público ríe a carcajadas.
Mentalmente; los insulto, los maldigo. Tan sólo
una frase hipócrita:
“lo siento mucho”.
El dolor da luz a la bronca.
Porque la bronca si se fortalece.
Porque Alguien quiso que perdiera mis fuerzas.
¿Para qué? No sé, no tengo la más absoluta
idea,
pero la bronca sigue.
La toalla ¿dónde esta?
¡Agua! ¡quiero agua! Nadie escucha.
Lloro y nadie oye.
Finalmente culmina con un knock out.
Me desatan ¡¿Ahora?!
¿ahora que todo terminó?
Hernán Sanchez Mérida
A luchar amigo!! TQM Deye
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